• Documentar procesos con vídeo

 

 ¿Qué pasa si toda la documentación es fácil de

entender, simple de actualizar y sencilla de

interpretar por tus empleados y usuarios?

    

Imagina tener el Manual de Procedimientos

en un documento audiovisual accesible en

todo momento, donde se recoge el detalle

del proceso a seguir en las tareas y

funciones de las áreas de la empresa.

Donde hay una descripción de todos los

puestos de trabajo, donde se fijan sus

tareas y funciones, su nivel de

participación en la consecución de los

objetivos y su  responsabilidad.

Donde comunicar con claridad a tus

clientes y empleados. Donde transmitir

tu punto de vista fácilmente.

En el que puedas guiar a las personas por

los flujos de trabajo. Decir qué se debe hacer,

para no explicarlo continuamente. Es 

importante comprender que para empoderar,

hay que informar y formar. Si no se libera la

información mínima relevante para tomar

decisiones o elegir con propiedad entre las

posibles opciones, los usuarios seguirán

siendo autómatas dependientes de los

gestores del sistema. 

 

Responder preguntas sobre productos o

servicios documentados en vídeo.

Acompañar a tus clientes en sus experiencias

como usuarios.

Incluir imágenes en tus documentos o crear

un documento audiovisual.

Crearemos tutoriales, los actualizaremos con

gráficos e imágenes haciéndolos más legibles

y asimilables.

Proporcionamos a las empresas tutoriales

actualizados, guías de procedimientos,

normativas, manuales, etc. Incluso cuando

cambia el software ya documentado.

Haremos más atractivo y visual, sin

comprometer la calidad o confiando en

costosas herramientas de diseño.

Demuestra tu producto, mejora el compromiso,

capta la atención de usuarios y empleados.

 

No pasa nada. Pero tus objetivos no pueden

esperar siempre o fallar por el eslabón más

débil.  Resulta imprescindible poner al

alcance de todos los que intervienen en el

proceso la información y documentación

necesaria para conseguirlo.

No lo dudes un audiovisual te ayudará.

Pero para entender bien esto, quizás haya

que dar un paso atrás en la argumentación.

Una premisa importante es comprender que, 

para empoderar, hay que informar y formar.

Si no se libera la información mínima

relevante para poder tomar determinadas

decisiones o elegir con propiedad entre

opciones de comportamiento, las personas

usuarias no pueden ser autónomas, y siguen

dependiendo de los gestores del sistema,

bien sean empresas o bien sea la burocracia

política

 

 

 

El conocimiento atesorado en la empresa no puede estar en manos de algunas personas, debe circular entre todos los involucrados para "saber qué hacer en todo momento". Si es fácil de entender y asimilar, se multiplicará más allá de lo esperado.